Y ya que estamos os contaré por qué al año comienza el 31 de diciembre:
Resulta que en la Roma republicana los cargos solían ser anuales, así lo eran los de Cónsul y Pretor encargados de dirigir las legiones (dos los cónsules y una los pretores) y de gobernar las provincias.
Bien, pues resulta que éstos magistrados tomaban posesión del cargo el 15 de Marzo, pero cuando llegaban a Hispania solía quedar poco tiempo hasta que el invierno impidiese realizar campañas bélicas, llegando muchas veces a alargarse sus mandatos mas de un año, por lo que durante las guerras celtibéricas (154-133 a.C.) y especialmente por el asedio a Numancia decidieron que los magistrados militares tomasen posesión del cargo el 31 de Diciembre, y así llegar con más margen de tiempo hasta el siguiente invierno para realizar sus acciones.
A si que cuando esta noche os toméis las uvas (que esa es otra historia) agradecedles a los antiguos Numantinos que si no fuese por ellos (si no hubiese sido por ellos hubiese sido por otros seguro) no empecemos el año el 15 de Marzo (glorioso mes por otra parte).
¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!
